3J NI UNA MENOS – CONTRA EL ODIO FASCISTA: UNIDAD TRANSFEMINISTA UNIR LAS LUCHAS Y REBELARSE ES LA TAREA

13 minutos de lectura
Aviso: Este sitio web puede contener enlaces de donaciones, lo que significa que puedo ganar una comisión si haces clic en el enlace y realizas una donacións. ¡Agradezco tu apoyo!

DOCUMENTO LEIDO EN EL 3J

Se cumplen 11 años de aquel primer NI UNA MENOS que se gestó de la rabia y la bronca de que nos maten impunemente.

Al “crimen pasional” le pusimos nombre y apellido: FEMICIDIO. EL ESTADO ES RESPONSABLE.

Entendimos que sin políticas públicas y presupuesto ninguna ley funciona y se convierte en letra muerta.

Como aquel día, hoy también inundamos las calles y plazas, porque nos toca enfrentar al gobierno fascista de Milei, quien nos puso en el blanco desde un principio.

Desde 2015, cada 3 de junio, miles de personas nos encontramos en las calles para ser la voz de quienes ya no la tienen: las víctimas de la violencia femicida. Corrientes ese día colmó la Plazoleta Vera para decir Ni Una Menos.

Entendemos que la violencia machista mata también cuando coarta libertades, la participación política y social, la posibilidad de inventar otros mundos, otras comunidades, otros vínculos.

Juntes generamos la visibilidad y jerarquización de la problemática de la violencia machista. Todos, todas y todes sabemos de qué se habla cuando se dice Ni Una Menos, y el peso de la condena social cae cada vez más sobre los agresores.

Hoy, a once años de esa primera gran movilización, ocurrieron 3.424 femicidios. Se produjeron 3.073 femicidios directos y vinculados de mujeres y niñas, 4 lesbicidios, 78 trans/travesticidios y 260 femicidios vinculados de varones adultos y niños.

HAY 3.840 HIJOS E HIJAS QUE SE QUEDARON SIN MADRE.

Lamentablemente, tenemos que hablar a modo de cifras de las que ya no están:

En 2025 hubo 262 femicidios directos, vinculados, transfemicidios y travesticidios, 385 intentos de femicidio y más de 210 niñeces quedaron sin madre.

En lo que va de 2026, el registro de los observatorios de Ahora que sí nos ven y MuMaLá cuentan 100 femicidios, vinculados, transfemicidios y travesticidios. Ocurre uno cada 31/32 horas y de las víctimas fatales solo el 15 al 20% había hecho denuncia previa.

No estamos solo ante una disputa de leyes o presupuestos, sino ante una batalla cultural de carácter regresivo, coordinada y potenciada por el gobierno nacional, y avalada por el gobierno provincial.

Tenemos un presidente que se ha cansado de calificar la agenda de género como parte de una “agenda siniestra”, tildar el aborto de “asesinato” y proponer eliminar la figura del femicidio del Código Penal bajo la premisa falaz de que “atenta contra la igualdad ante la ley”. El Ejecutivo no solo desmantela la institucionalidad, como antiguos ministerios, líneas de asistencia, programas de contención, entre otros, sino que institucionaliza el negacionismo de la violencia.

Garantizar la figura del femicidio o sostener políticas de género no busca otorgar privilegios, sino reconocer que existen motivos específicos como el odio, la subordinación, la dominación patriarcal, por los cuales las mujeres y las disidencias son asesinadas, precarizadas, denigradas, violentadas desde siempre.

El proyecto de Falsas Denuncias, presentado por la senadora libertaria Carolina Losada, no tiene argumentos empíricos y no resuelve ningún problema real.

En Argentina no hay una masividad de denuncias falsas, y estas ya están tipificadas en el artículo 245 del Código Penal.

Poner este tema en debate no es al azar; responde a un lobby de la ultraderecha y pedófilos.

Los datos son contundentes: menos del 3% de las denuncias penales son falsas en Argentina, según datos del Consejo de la Magistratura de 2025, y en su mayoría corresponden a delitos económicos, no a violencia de género.

Mientras tanto, solo 1 de cada 4 mujeres que atraviesa violencia de género realiza una denuncia, y apenas el 18% de las víctimas de femicidio había denunciado previamente. El problema real no es que se denuncia demasiado.

Es que se denuncia demasiado poco ¡FALTAN DENUNCIAS!

Las condenas por falsa denuncia son prácticamente inexistentes. Lo que existe son desestimaciones o absoluciones por falta de pruebas: una denuncia que no puede comprobarse no es una denuncia falsa. Equiparar ambas cosas no es un error técnico: es una operación política.

Si el proyecto se aprueba, el efecto real será el miedo y el silencio. Serán menos las personas que se animarán a denunciar, menos testigos se atreverán a declarar, y más víctimas enfrentarán represalias judiciales por atreverse a hablar.

Una ley que castiga a quien denuncia sin poder probar —en un sistema judicial que ya falla sistemáticamente en investigar— no protege a nadie inocente. Desprotege a quienes ya estaban solas.

Esto no es un proyecto aislado; se inscribe en el desfinanciamiento y desguace de las políticas de género, en el recorte y ataque a derechos, y en la habilitación de narrativas que criminalizan a las víctimas por parte del gobierno nacional.

Por ello exigimos:

  • Que el recinto rechace el proyecto de “falsas denuncias”.
  • Que el debate legislativo incorpore evidencia empírica, no relatos de casos aislados amplificados mediáticamente.
  • Inversión real en acceso a la justicia para víctimas de violencia por razones de género, no más barreras.

A esto le decimos NO SOBRAN FALSAS DENUNCIAS, FALTAN DENUNCIAS. ¡EMERGENCIA EN VIOLENCIA YA!

¡CONQUISTAMOS EL ABORTO LEGAL, AHORA QUEREMOS SU PLENO CUMPLIMIENTO! Queremos que nuestro derecho se garantice en cada sala de salud del país, en el sistema público y privado, sin demoras, sin obstrucciones, con tratos respetuosos y amables.

Repudiamos los intentos de criminalizar acompañamientos tanto de médicas como de socorristas. Exigimos que el Gobierno de Valdés garantice la compra de insumos médicos para la salud sexual, reproductiva y no reproductiva ¡Acompañar abortos es legal y es parte de los cuidados que nos damos!

No se está garantizando la IVE porque se atiende a las pacientes y luego se las deja a la deriva, potenciando que eso termine en muertes por abortos mal realizados.

QUEREMOS QUE SE GARANTICE LA LEY 27.610 EN LOS HOSPITALES Y SALITAS DE NUESTRA PROVINCIA.

¡NI UNA PRESA MÁS POR EMERGENCIAS OBSTÉTRICAS! ¡BASTA DE VIOLENCIA MÉDICO-GINECO-OBSTÉTRICA!

Reclamamos la efectiva implementación de la ESI. ¡Sin EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL no hay Ni Una Menos! La ESI protege a las infancias y adolescencias de los abusos sexuales y las agresiones de género. Necesitamos que sea un espacio transversal de escucha y formación permanente. Las iglesias no pueden intervenir en la ESI ni en la educación pública.

Exigimos que se debata en la Legislatura correntina el proyecto de creación del Programa provincial ENIA, pensado para garantizar el acceso a la ESI en toda la provincia, ante la baja del programa nacional por parte del Gobierno de Javier Milei.

El gobierno de Milei ha descargado sobre nuestro pueblo un ajuste brutal, vaciamiento del Estado y políticas públicas, despidos masivos, paralización de obras públicas, inflación que no baja a pesar de que sus cifras truchas digan lo contrario; el bolsillo no miente. TODO ESE DINERO VA A PAGAR LA DEUDA FRAUDULENTA E ILEGÍTIMA.

Logró en el Congreso la aprobación de la reforma laboral y de la entrega de nuestros glaciares.

Todas estas políticas golpean doblemente a las mujeres y diversidades, porque somos quienes sufrimos la desigualdad más encarnizada.

Este Estado tiene una deuda enorme con las compañeras trans travestis al no haber aplicado con fuerza el CUPO LABORAL TRANS TRAVESTI, condenando a las compañeras a una vida de miseria y marginación; la esperanza de vida de ellas es de 35 a 40 años.

Nuestro país ha sido siempre un pilar en derechos humanos, no podemos permitir que esto siga sucediendo. ¡CUPO LABORAL TRANS YA! REPARACIÓN HISTÓRICA TRAVESTI TRANS.

Las tareas de cuidado siguen siendo invisibilizadas y a esto se suma el pluriempleo; ya no alcanza con un trabajo, tenemos dos o más para subsistir.

En los barrios la fila de comedores crece; la mayoría de las veces es la única comida que hay en los hogares.

La droga crece en los barrios, nuestros jóvenes se pierden en el consumo o son mano de obra para los narcos. La salida es la droga o el suicidio. El gobierno es cómplice y, en vez de atacar a los verdaderos responsables, inunda los barrios de Gendarmería y detiene a vendedores ambulantes. Con esta excusa persiguen a quienes reclaman, golpean a los jubilados y dejan tranquilos a los grandes narcos.

El único alivio a este flagelo es la organización que sostiene como puede las casas de atención y acompañamiento, y convivenciales, que hoy corren peligro de ser cerradas por el ajuste que se quiere hacer en la SEDRONAR.

El gobernador Valdés chico sigue la línea de su hermano, garantiza con sus legisladores las medidas de Milei y después juega a la diferencia en los medios, pero en los hechos le han garantizado todas sus medidas a cambio de coparticipación. ¿A dónde va esa plata? Porque los hospitales y salitas están vacíos de medicamentos e insumos, los trabajadores estatales siguen con salarios de miseria y aumentos del 6%, contratos basura y becas que apenas rondan los 300 mil pesos.

No hay medicamentos para nuestras niñeces, ni para un resfrío.

En el interior todas estas necesidades se agravan: la falta de acceso a la salud, al empleo digno y a la justicia son moneda corriente.

Aunque nos hablan de progreso y supuestas inversiones internacionales, sabemos que todo apunta al saqueo de nuestros recursos y nuestro río Paraná. Se enriquecen unos pocos y para el pueblo queda la miseria y tierra arrasada.

DENUNCIAMOS LA VIOLENCIA JUDICIAL, MEDIÁTICA Y POLÍTICA QUE TOMA COMO BLANCO A CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN TANTO MUJER Y LÍDER POPULAR. Como lo hicimos en las calles frente al intento de su magnifemicidio, repudiamos todas esas violencias que han llevado también a su proscripción y exigimos una efectiva investigación de los responsables intelectuales y materiales. Repudiamos el cierre de la investigación del intento de asesinato como un nuevo acto de consagración de la impunidad. El Poder Judicial, con celeridad, ha puesto traba tras traba para impedir que se conozca la verdad.

A 50 años de recuperar la democracia, decimos: ¡No hay democracia con un Poder Judicial al servicio del poder económico y conspirando contra la organización social y política, criminalizando a sus referentes; no hay democracia con deuda externa ni bajo el control del FMI; no hay democracia con estos niveles de pobreza; no hay democracia si se persigue y estigmatiza la protesta social!

Por todo esto decimos:

NI UNA MUERTA MÁS POR EL MACHISMO FEMICIDA. NI UNA MENOS.

CUANDO SE PREGUNTEN DÓNDE ESTÁN LAS FEMINISTAS LES DECIMOS: ACÁ ESTAMOS, DONDE SIEMPRE ESTUVIMOS, JUNTAS.

EL ESTADO ES RESPONSABLE.

 

Compartir este artículo
No hay comentarios